Colocación de las manos en relación al cuerpo

16/11/2009

Un elemento sencillo de valorar en la CNV,  es observar la colocación de las manos en relación al cuerpo cuando nuestro interlocutor esta frente a nosotros, de pie, bien sea en una conversación personal o en una presentación pública. La orientación de las manos, a pesar de los diferentes condicionantes sociales, suele responder de forma directa a nuestras sensaciones debido a la ausencia de control consciente de las mismas.

Si observamos a una persona con las manos abiertas y orientadas hacia su cuerpo, podemos dar por seguro que estamos ante una posición de seguridad y autoafirmación. Una persona segura de sus conocimientos y postura. Por el contrario, si la posición de las manos se orienta hacia el exterior del cuerpo, nuestro interlocutor nos muestra franqueza pero, sobre todo, búsqueda de contacto y de confirmación del mensaje. Ambas sensaciones son claramente observables en el video que presentamos a continuación.

Cuando este tipo de gestualidad se produce de forma simultánea en ambas manos,  se acrecienta la intensidad de las emociones transmitidas así como la veracidad de las mismas. Avisamos al lector de que, cuando la posición de las manos es cerrada, las emociones que se transmiten son de otro calado.

Esta clase de señales suele reiterarse a lo largo de la discurso de nuestro interlocutor, razón por la que no es necesario obsesionarse con un análisis detallado de los micro signos gestuales. En consecuencia, valorar la posición de las manos durante el diálogo es un mecanismo sencillo de asimilar,  y además, un buen indicador del grado de seguridad que tiene nuestro interlocutor sobre las ideas planteadas  y sobre la necesidad real de nuestro apoyo para confirmar sus ideas o aportaciones.

Antonio Herranz
Psicólogo Social