La importancia de la CNV en otras culturas. Algunos apuntes sobre la cultura iraní

30/09/2010

Cada año tenemos la suerte de establecer contactos con clientes de otras culturas.  Aunque algunos de ellos se han integrado fácilmente en nuestra cultura occidental, la mayoría necesitaron un periodo de adaptación y otros no lo consiguen nunca. Entender cual es su punto de partida puede ayudar a comprender mejor estas dificultades. Para ello aprovecharemos  esta entrada para ilustrar la información suministrada por uno de ellos, un cliente procedente de Irán, que mediante algunas reflexiones nos permitirá conocer mejor las costumbres de su sociedad natal.

El carácter del pueblo iraní es, en la mayoría de las personas, abierto y bondadoso y son frecuentes las invitaciones a comer o cenar entre ellos. Por esta razón si nos invitan a un domicilio iraní debemos observar si nuestro anfitrión va calzado. Tenemos que estar preparados para descalzarnos a la entrada si él lo está. Este tipo de actitud marca el nivel de cordialidad y de relación que esa persona tiene (o quiere tener) con nosotros.

Esta también muy bien visto que llevemos algún detalle para los niños y la mujer. Regalos sencillos que no dejen en evidencia las diferencias que puedan existir entre el poder adquisitivo de las partes. Es preferible un regalo sencillo como postales o dibujos que un regalo caro fuera de su alcance, y de forma obligada y natural solicitar disculpas por su sencillez. En cualquier caso no debe olvidarse envolverlo adecuadamente.

Resulta además aconsejable esperar instrucciones de nuestro anfitrión para saber donde nos debemos ubicar en de la mesa. Una comida tradicional iraní se aleja del concepto de menú internacional (primero, segundo y postre) ya que consta de muchos platos. Este factor junto a las invitaciones constantes para probar cada nuevo plato hacen aconsejable  saborear un poco de todos los platos que suelen servirse. Del mismo modo está bien visto dejar un poco de comida en cada plato.

El contacto físico entre las personas es casi inexistente, y se desaconseja en público el contacto entre las personas de distinto sexo. Suelen incomodar bastante en la cultura iraní las muestras de afecto que las parejas occidentales realizan entre ellos.

El “taarof” es el sistema de cortesía iraní; un sistema que potencia la hospitalidad pero sobre todo la humildad. Por estas razones es habitual observar como durante actos sociales se reiteran los ofrecimientos de té, dulces, etc.  Es aconsejable negarlo en primera instancia y posteriormente aceptar.

La humildad es probablemente la virtud más valorada por el pueblo iraní. Este detalle justifica la facilidad que tienen las personas para despreciar sus propios logros, menospreciándolos e infravalorándolos. Si se desea causar una buena impresión, adoptar este tipo de actitud social  reportará muchos beneficios.

Los iraníes prefieren realizar negocios con personas con las que poseen algún tipo de vinculo personal, y por esta razón durante las primeras sesiones de trabajo con ellos suele ser aconsejable dedicarle tiempo a potenciar los vínculos personales. Del mismo modo es necesario mantener una postura relajada en relación a la duración de la reunión y el cumplimiento de los tiempos establecidos en el orden del día. Las personas con urgencias temporales no son bien vistas por el pueblo iraní y aunque la puntualidad es un valor apreciado, lo es más no estar dominado por el tiempo.

El respeto a los ancianos es otro rasgo muy importante de la sociedad iraní, y es frecuente vivir con los abuelos y respetar al máximo sus decisiones que forman parte del ”Baten”, los aspectos privados de las familias. Por ejemplo siempre se debe saludar a todos los asistentes a una reunión,  pero en primer lugar a los mayores.

Antonio Herranz

Psicólogo social

Agradecemientos:  A  F. por toda la información proporcionada para realizar esta entrada en el blog.