Sobre la Comunicación No Verbal

03/05/2011

Hola de nuevo a todas y todos.

Hoy os escribo a continuación la que iba a ser la introducción de nuestra próxima obra (libro) sobre Comunicación No verbal.  Finalmente el prólogo lo realizara la Dra. Olga Pons Peregort, Professora Titular del Dpt. Organització d’Empreses, de la  Universitat Politècnica de Catalunya. Esta es la razón de que pueda entregaros esta primera píldora.

Espero, sinceramente,  que os guste.

Hace algún tiempo acepté con la mejor de mis sonrisas, y con mucho respeto, que debía someterme a una delicada intervención quirúrgica para corregir una malformación cardiaca congénita.  A pesar del nombre de la dolencia: “Comunicación Inter Auricular“, los cardiólogos la consideran un problema menor;  “un par de horas de quirófano, una semana de recuperación y como nuevo…”.

En resumen, todo iba a ser coser y cantar y sin embargo, a pesar de que las complicaciones médicas parecen propias de series de TV, puedo dar fe de que en la vida real también acontecen, y sólo la profesionalidad del equipo médico y de enfermería de la segunda planta de La Vall d’Hebron de Barcelona ha permitido que hoy este escribiendo estas palabras.

No se si fue la estancia en el hospital, mi formación psicológica, los meses que junto a Blas llevábamos trabajando sobre comunicación o todas juntas, las que me condujeron a observar con mas detalle el entorno que me rodeaba habitualmente desde que ingresé:  ¿cómo actuaban los profesionales de la salud?, ¿cuáles eran las rutinas de las enfermeras, o las diferentes formas de actuar de las visitas?, etc.

Estaba claro que era una oportunidad perfecta para aplicar y confirmar la efectividad del modelo de interpretación de comunicación no verbal que estábamos desarrollando. Los resultados fueron muy positivos pues,  poco antes de finalizar mi periplo hospitalario era capaz de deducir, en apenas unos segundos, cuál iba a ser la duración de las visitas diarias de los médicos, el tiempo que se quedaría la visita de turno o si la relación entre las enfermeras que nos atendían era buena o mejorable.

En el primer caso simplemente debía observar la separación del doctor respecto a la cabecera de mi cama. Cuanto mas cercana era su ubicación, más larga era la visita y la información abordada más relevante. Para responder al segundo interrogante debía valorar el nivel de actividad corporal de la persona; a mayor actividad gestual en el inicio de la visita menor duración de la misma. En el tercer caso, la observación de la orientación del tren superior (cabeza y hombros) de las enfermeras al realizar la distribución de sus tareas rutinarias, era suficiente para deducir que, cuanto mayor era la separación entre ellos, peor era la relación. Una vez explicitados estos códigos no verbales su detección parece una labor sencilla, pero hasta hacía poco tiempo, y a pesar de observar esta información cuando visitaba a algún enfermo conocido, no era capaz de interpretarla correctamente.

Este salto cualitativo en el análisis de la información no verbal es factible cuando se aprovecha de forma consciente el tiempo dedicado a observar los mensajes no verbales del entorno comunicativo. Por encima de cualquier otro factor, esta predisposición a la observación es la clave para que cualquier persona pueda aplicar de forma correcta todos los conocimientos que en esta obra se presentarán sobre la comunicación no verbal.

Una actitud mental que predispone a la interpretación de las señales comunicativas que nuestro entorno genera, es una receta sencilla para su puesta en práctica; pero no nos equivoquemos, resulta mas fácil de verbalizar que de aplicar. Estamos acostumbrados a mirar a nuestro entorno sin verlo, igual que sucede cuando ante nosotros tenemos un párrafo escrito en una lengua desconocida; conocemos las letras, incluso podemos leerlas, pero no entendemos su significado.

Cada día recibimos como mínimo del orden de 50.000 “inputs” de comunicación no verbal. Si no le ha sorprendido esta cifra, ¡ felicidades !  Usted ya ha aceptado la importancia de la comunicación no verbal en sus rutinas diarias, pero… ¡ cuidado !; ser consciente de algo no quiere decir aprovechar su potencial. Utilice el espíritu y los contenidos de esta obra para profundizar en los conocimientos de los diferentes significados de la comunicación no verbal. Mejorar el desempeño de las habilidades comunicativas es un proceso sin fin. Si por el contrario el dato le ha sorprendido, nuestra enhorabuena, pues el principio de cualquier proceso de mejora es reconocer su necesidad. Esta obra puede significar el primer paso para resolver exitosamente situaciones en las que hasta ahora ha acabado pensando: “Debo hablar en otro idioma, porque nadie me entiende”, o “pero no le había dicho que esto debía ir así” o bien “yo no sé para que explico las cosas, si luego las hacéis como vosotros queréis”.

En cualquier caso, esperamos que la lectura de esta obra les sea útil para mejorar sus habilidades comunicativas tanto a nivel personal como profesional.

Antonio Herranz.

Psicólogo Social.